De Excursión al Arthur's Seat... Y algo mas
Después de muchos tientos y paseos que no acababan en ninguna parte, y tras haber conocido a un grupo considerable de personas (españolas y de otros países), por fin hemos hecho una excursión en condiciones. Y que mejor para empezar que desde un punto lo suficientemente alto como para observar la ciudad a nuestros pies, esa misma ciudad que planeamos conocer poco a poco y a la que estaremos irremediablemente atados durante este año y buena parte del que viene. Supongo que sin proponérnoslo hemos iniciado nuestras excursiones desde lo más general para luego centrarnos en lo más concreto. Mmmm... Demasiado matemático para mi gusto... Estos ingenieros empiezan a influenciarme.
Bueno, a lo que iba. El punto en cuestión es el llamado "Arthur's Seat", el punto más alto (251 m) del Holyrood Park, un antiguo coto de caza de la realeza escocesa reconvertido en un parque de 263 hectáreas, es decir, minúsculo. Con el propósito de tomar tan prometedora cima, los chicos y chicas del Lord Thomson Hall se levantaron, asearon, se prepararon una opípara comida y se dirigieron al monumento de Wellington, nuestro punto de encuentro con el "segundo equipo de escalada".
Una vez reunidos, nos encaminamos hacia el Arthur's Seat, atravesando la tranquila, elegante y comercial Royal Mile, en pleno centro de Edimburgo. Dicho paseo nos condujo hacia el Parlamento Escoces, un edificio de arquitectura singular, innovadora (ergo "para gustos...") que contrasta con el resto de edificios clasicos de toda la zona.
Llegar al Parlamento supuso un choque visual en todos los sentidos, no solamente por el diseno del edificio en si mismo, sino porque se encuentra inserto en una precisa zona ajardinada que colinda casi pared con pared con la propia montana. De hecho, esta es la vista que gozan los parlamentarios:
Una vez llegados a este punto los franceses se pararon a respirar el aire puro del campo, los alemanes se maravillaron de la belleza de la madre Tierra y los espanoles... bueno, nosotros paramos a un viandante para preguntarle donde demonios se pillaba el teleferico... Ah, vale, que aqui no tienen de eso... En fin, se evidenciaba que no nos quedaba otra que hacer el camino a la vieja usanza: con traccion a las dos patas. Y, en fin, como no era momento de quedar mal ante nuestros colegas europeos, me dispuse animica y mentalmente a tener que subir lo que ha sido, no me cabe la menor duda, la superficie mas alta que he subido y subire en mi vida por mis propios medios. Lo se, esto no dice nada saludable de mi... pero tampoco voy a mentiros a vosotros, seria como mentirme a mi mismo.
Con todo, y para hacer honor a la verdad, he de decir que la subida al Arthur's Seat se realiza a traves de varios senderos trazados a tal efecto, que si bien no son la panacea de la accesibilidad, tampoco requieren mucho mas que una forma fisica media tirando a chunga. A pesar de ello, no os negare que a mitad de camino habria pagado lo que sea con tal de alquilar un helicoptero que me transportara a la cima... Lo curioso del tema es que en los tramos mas empinados uno intentaba pateticamente mantener el tipo y avanzar mientras que un octogenario escoces sonriente pasaba por tu lado como si estuviera dando un paseo por la orilla de la playa... Efectos del uso abundante del zumo de cebada? Sorpendentes consecuencias del uso abusivo del whisky? Quien sabe... Yo solo se que mi cuerpo me decia: "Macho, si querias salir en "Al filo de lo imposible" vete olvidando..."
Pero basta de divagaciones vagas y torpes, vayamos a los hechos. Una vez que avanzamos un poco llegamos a nuestra primera parada oficial: una preciosa vista de la ciudad desde una cima en la que se asientan los restos de una antigua abadia. Un escueto letrero nos informa de que la abadia tiene unos antecedentes misteriosos... Supongo que pensarian que decir que se quedo asi debido a la falta de fondos no transmitiria mucho gracejo escoces... (y acertaron, porque aunque todos sepamos que es mentira cochina... vaya, queda guay, no?) Y ahi, en la foto siguiente, esta uno haciendo el guiri, faltando el respeto a cualquier edificio ruinoso (religioso o no) con tal de tener el recuerdo. El individuo gris soy yo, y el de la derecha es David, miembro honorifico de la Spanish Embassy por derecho propio y nuestro chef oficial.
Tras las fotitos y el remoloneo, Christian, nuestro guia oficial, saco el latigo de siete puntas y nos obligo a seguir adelante. Lo que restaba era una buena caminata hacia la cima, durante la cual disfrutamos de unas grandiosas vistas y de un inesperado espectaculo gracias a un profesor universitario que probaba su prototipo de cohete casero. Apuesto a que el tampoco esperaba tener a un buen grupo de espanoles con ganas de cachondeo como publico. Tal fue nuestro entusiasmo que acabamos aplaudiendo y pidiendole que repitiera el truco, para lo cual desempolvamos nuestro perfecto ingles para corear "Other, other, other..." Si amigos, asi de mal estan las cosas... David, por lo bajito, me susurro: "Oye, pero no es mas correcto decir 'Again'"... Creo que Shakespeare se esta revolviendo en su tumba. Y con razon.
El final de nuestra aventura acabo donde se suponia: en la cima de Edimburgo. Y tengo una foto para demostrarlo:
Que demonios, tengo un video!!!
Vaale, no es un gran video, pero estamos trabajando en ellouuu.Finalmente, para acabar con este dia, nuestro grupo decidio acabar la jornada visitando el emblematico parque de Calton Hill, fruto de todas las postales habidas y por haber. Yo lo retrate asi:
Y con esto y un ocho, tenemos un bizcocho. Un dia productivo, si senor. Espero que lo hayais disfrutado tanto como yo. En proximas entregas os hablare del Edimburgo mas siniestro... el que se esconde bajo tierra... Estaremos en contacto.
En cuanto a las faltas de ortografia... ya sabeis: teclado escoces, todo sale al reves.
So long


Frau dijo
Olala!!! Por fin!! Una deseada y nueva entrega en tu blog... Qué ilusión.
Me tienes siempre inquieto comprobando si has elaborado o no un nuevo post...jajaja.
Me ha gustado mucho este viaje. Ya lo vimos en fotos y el video está apañaito...tú sabes... te ayuda algo...(otra vez, te lo curras más, ok?) Ya sé que como nuestro amigo Josemari estás trabajaandoo en ellooo...jaja
Me sigue costando mucho conectar contigo. A ver si el fin de semana hay suerte y nos vemos.
Por lo demás ya estoy ansioso por leer la historia de la Escocia del misterio y el horror. Como me cagues, le mando una copia a Iker Jiménez que seguro que le hace un huequecito en Cuarto Milenio...
Un besazo y cuídate como sólo tú sabes cuidarte.
18 Octubre 2007 | 11:29 PM