TENGO FRIDOOOOOR!!!!
Te levantas y, a pesar de que la calefacción ha estado funcionando de tanto en tanto, notas que hace fresquillo. Te duchas y pones la ruleta en el extremo de agua caliente, al máximo. Te secas y te vistes lo más rápido posible, intentando que el vapor que aún desprende tu cuerpo se quede en algún lugar entre tu piel y la ropa. Arreglas la habitación y antes de ir a desayunar abres la ventana para airear el recinto. Sacas la mano por la ventana: hace frío.
Cuando vuelves del desayuno un pingüino emperador podría vivir sin complicaciones en los mismos metros cuadrados que ahora habitas. Cierras la ventana a toda leche y coges tus bártulos para ir a clase. Sales afuera y un viento helado te da en la cara, por si aún no estabas suficientemente despierto. Miras a tu alrededor y ves que el césped esta cubierto de una especie de escarcha. Atraviesas el caminito desde la residencia hacia la clase y, a pesar de toda la ropa que llevas, tienes frío. Muy poco en la parte superior (considerando que llevas camiseta interior, camiseta de mangas largas, sudadera, chaquetón, bufanda y guantes), pero sí en las piernas. Ese maldito viento se cuela por todas partes… Durante el paseíto te cruzas con un par de tíos que van hablando amigablemente. Uno va en vaqueros y camiseta de manga corta, el otro va en calzonas y camiseta de tirantas. Tú los miras con una mezcla de incredulidad y admiración…Escoceses, la raza polar. Llegas al edifico al que te dirigías y notas como la calefacción está a tope. Entras en clase y depositas diez kilos de ropa en el asiento contiguo.
Los distintos edificios de la universidad están en su mayoría unidos por pasillos, de modo que uno tiene que salir en contadas ocasiones durante la jornada. Pero claro, ese momento, el de la salida, llega. Y cuando sales ya es noche cerrada (desde las cinco de la tarde ya lo es) y las temperaturas están más bajas que la testosterona de Boris Izaguirre. Si por la mañana el termómetro marcaba unos “tropicales” 9 grados, ahora esa cifra cae hasta los 6, sin añadir el efecto “cágate lorito” del viento de marras. Y eso en los días que no son especialmente crudos, como hoy.
Yo lo siento, pero mi cuerpo no lleva el climatizador de serie. A mí que devuelvan el dinero o que me lo instalen, pero esto no es normal. Yo vengo de un sitio donde el invierno es una farsa que dura desde diciembre a mediados de marzo. Supongo que cuando vuelva a casa por Navidad podré ir por la calle como un guiri más, en camiseta y bañador.
En fin, que tal y como digo en el título: Señores y señoras, PASO MUCHO FRIIIDOOOOOORRR!!!
Pd: El video para el heroe de la semana


Frau dijo
Jajaja, buenísimo... Te estás acostumbrando a vivir en el Polo. Cuando vengas por aquí, en pleno diciembre, te podrás ir a la playa con Pingu. Porque no bajamos de los 15 grados por la noche. Con eso te lo digo todo
Aún no sé lo que es un jersey o un caquetón de abrigo. Qué asco de cambio climático....
Así que como bien dices frau, cuando estés en Cádiz, te parecerá pleno verano...
Un saludito y estupendo el homenaje a SM El Jefe del Estado jajaja.
14 Noviembre 2007 | 06:49 PM